LA TELARAÑA

viernes, mayo 14

Aunque todo se reduce a eliminar la retórica para preservar la ética del poema...

De vez en cuando se me resiste el ritmo o me resisto a él, no le alcanzo, se me quiebra la síntesis y el sinsentido silencioso que anhelo se me vuelve agrio y vociferante, y en el enfrentamiento quedo roto, pero insisto, persisto, no es fácil atrapar un poema.

(Al margen: se me ocurre ahora que debiera el todo sostenerse sin las partes, y sin duda se sostiene, pero son esas estructuras parciales las que nos confirman como escritores, cuando procede)


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En la espiral de cobre se paraliza el tumulto.

Luego la lluvia riega tus muslos y el paisaje dibuja una sonrisa - mientras desaparezco.




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